Isidro Jiménez y Azucena Lozano, profesores de 5º curso del CEIP Pío XII de Huesca, han vivido la experiencia de restaurar una zona boscosa anexa a un jardín botánico inacabado y convertirlo en un “parque para todos”.
La idea surgió tras una entrevista que el grupo de alumnos de 5o de primaria del CEIP Pío XII de Huesca tuvo con Francesco Tonucci en el acto público en el que se firmó la adhesión del Ayuntamiento de Huesca a la red internacional “La ciudad de los niños”. Para explicar en qué consistía este proyecto, se ilustró con una sesión de brainstorming que recogió sugerencias para mejorar el barrio, incluyendo por primera vez la situación de abandono y decadencia del antiguo pinar cercano a la escuela.
Paralelamente, una profesora de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación de Huesca estaba redactando su tesis doctoral, para lo cual tuvo que desarrollar su trabajo de campo en uno de los últimos cursos básicos para examinar qué sucede cuando algunos alumnos entran en contacto directo con las realidades sociales y urbanas de su entorno y se convierten en protagonistas y responsables de sugerir su modificación real. El tutor de estos alumnos había pensado durante mucho tiempo en su propia enseñanza sobre el medio ambiente porque era demasiado dependiente del libro de texto, con un aprendizaje con mucha memoria y por el uso de las TIC que no hacían nada La metodología TEC (Transmisión-Ejercicio- Corrección), sin embargo, abunda.
La cooperación como base del proyecto
Esta convergencia de intereses se plasmó en un convenio de colaboración para proponer a los estudiantes un proyecto de transformación del entorno inmediato, concebido como un ejercicio real de participación ciudadana. La propuesta didáctica se basa en un enfoque innovador basado en la combinación de los siguientes elementos: desarrollo de una tarea auténtica, estructuración cooperativa de la actividad, enfoque a través de metodología de proyectos de trabajo e inspiración en la filosofía urbana propuesta desde la red de “ciudades de niñas y niños “.
La idea se presentó a los alumnos a través de una actividad de orientación en la que los distintos equipos cooperativos debían seguir con la mayor precisión posible unas rutas por el barrio que acababan en el parque. Al final de los recorridos se notó el mal estado del pinar y ante la sugerencia de si se podría mejorar el parque, la aceptación de la clase fue unánime.
Por nuestra parte, el desafío fue hacer coincidir las actividades con el plan de estudios y la organización. Al trabajar en proyectos, hemos aprendido que la responsabilidad y el papel de los maestros es tener un conocimiento profundo del bosque que atravesarán los estudiantes, eligiendo sus propios caminos o incluso caminando fuera de ellos. Esto nos obligó a abandonar y modificar algunas de las tradiciones más internalizadas de los profesores de primaria.
Las etapas de la intervención educativa
Por tanto, las fases de la intervención educativa se diseñaron teniendo en cuenta las sugerencias metodológicas propuestas desde el proyecto “La Ciudad de los Niños”. La fase anterior trabajó sobre la necesidad de cambios. Se inició con profundizar en el conocimiento del parque y se realizaron actividades como la “caja de pensamiento” para expresar lo que nos gusta y no nos gusta del espacio actual, o para rodear su parque para medir las dimensiones y sentir el pinar. También se redactó una carta al alcalde solicitando el compromiso del ayuntamiento de aceptar las propuestas de los estudiantes como garantía de que su trabajo marcaría una diferencia real.
En una primera fase se examinaron las necesidades y expectativas de los estudiantes y vecinos del barrio en relación al futuro parque. Las encuestas se prepararon para recoger opiniones y deseos, redactaron una entrevista vecinal, se capacitaron para aprobar y recorrieron el vecindario para entrevistar a los vecinos. También se organizó una mesa redonda, moderada por los propios alumnos, quienes seleccionaron representantes de los profesores y AMYPA, vecinos del barrio, representantes de grupos de inmigrantes y otras culturas minoritarias.
Esta fase, como el resto, fue planificada y supervisada desde las asambleas de clase o “mini-asambleas” que teníamos que inventar cuando había una necesidad urgente de tomar decisiones muy concretas. El plan de trabajo también se ha incluido en el “libro gigante de las ideas”, un trabajo de cuatro capítulos con contenidos abiertos a la entrada de todos los alumnos: conocer las opiniones de las personas, conocer otros parques, elaborar sugerencias (individual y colectivamente) y presentar la propuesta de clase (informe y modelo).
Para la segunda fase, ampliando la vista, se sugirió visitar un parque de la ciudad y visitar otros parques en línea para recopilar ideas alternativas para cambiar el espacio.
En la tercera fase, cada grupo cooperativo presentó su propuesta legítima para el diseño del nuevo parque. Luego tuvieron que acordar y elegir un solo proyecto conjunto, que al final del curso se presentó al alcalde para llevar a cabo el proyecto ejecutivo.
Conclusiones y limites
En el desarrollo del proyecto fue necesario aprovechar casi todas las áreas del currículo de la escuela primaria que han logrado que los estudiantes sean capaces de incorporar conocimientos, habilidades y actitudes conceptuales para aplicar e inferir estos conocimientos en contextos reales de su vida diaria (enfoque por competencias ). Todo ello ha obligado a apostar por métodos de enseñanza donde la investigación y el trabajo en equipo de una determinada duración son centrales.
El uso de las TIC sirvió a las necesidades de investigación de los estudiantes y se convirtió en TAC (Tecnologías de Aprendizaje y Conocimiento). En momentos en los que era necesario mejorar el dominio de algunas herramientas informáticas, los estudiantes encontraban sentido y motivación en su aprendizaje, ya que el objetivo era adquirir conocimientos útiles para los objetivos del proyecto.
Algunos aspectos críticos de la experiencia fueron: la dificultad de proponer una evaluación satisfactoria y coherente con la metodología desarrollada; adaptando el proyecto a un modelo escolar que se basa más en “aulas Excel” (alumnos en filas y columnas para los que se deben “guardar” datos en libros y tablas) que en “aulas de Facebook” (alumnos en grupos de intereses e insumos) respondieron a la información en su muro o calificación con el botón “Me gusta”).
Esta experiencia fue presentada en EDUTOPIA 2013


