Las impresoras 3D se pueden utilizar para una amplia variedad de tareas en el proceso de enseñanza-aprendizaje, aunque no todos los modelos son adecuados para la enseñanza. Ofrecemos una serie de pautas para que elijas.
Características de una impresora 3D para el aula
– – seguridad. Se debe prestar especial atención a este aspecto, especialmente cuando se trabaja con niños pequeños. Las impresoras 3D funcionan a temperaturas extremadamente altas (alrededor de 200 grados), por lo que no se pueden tocar durante la impresión. Por ello, se recomiendan modelos con diseños cerrados que impidan el acceso al interior durante el trabajo.
– – materiales: Hay dos materiales principales para la impresión 3D: plástico ABS y PLA. ¿Cuál es mejor? Ambos están pensados para funcionar en el ámbito educativo, aunque el primero es el mismo donde se fabrican las piezas de Lego. Se puede reciclar y reutilizar y hace que las piezas se peguen mientras que la segunda es verde, aunque es más difícil de trabajar después de la impresión y se degrada con el tiempo. Hay modelos de impresora que no requieren que elija entre los dos, ya que son compatibles con ambos.
– – Fácil de usar: Usar una impresora 3D no es muy complicado. Es bastante similar a una impresora tradicional. Por supuesto, necesitará realizar una serie de procesos de configuración como B. la calibración, que son fundamentales para una buena impresión. ¿El ideal? Un modelo que realiza esta calibración automáticamente para garantizar el mejor ajuste y ahorrar tiempo al profesor. También vale la pena prestar atención al software operativo: es intuitivo, fácil de usar y tiene las opciones básicas para realizar ajustes.
– – precio: Es sin duda uno de los grandes problemas de los centros educativos para implementar esta tecnología. La inversión que es necesaria para llevar una impresora 3D a una clase redonda es de al menos mil euros, pero puede ser mucho mayor. Además, los rollos de material se desgastan con el tiempo (pesan alrededor de 700 gramos) y su sustitución ronda los 40 euros por unidad.
bq witbox
Está pensado para uso doméstico y permite imprimir modelos de hasta veinte centímetros de alto. El diseño está cerrado, por lo que el interior es inaccesible durante la impresión y el sistema de bloqueo de la puerta lo hace más seguro cuando hay niños alrededor. 1.690 euros.
Seleccione el objeto 3D, prepárelo (ajuste la escala, gírelo …), obtenga una vista previa del modelo y envíelo para imprimir. Estos son los pasos imprescindibles para conseguir objetos en tres dimensiones desde este ordenador de sobremesa, que ofrece una resolución de 100 micrones. 1.678 euros (2.199 dólares)
EntresD 3D Up Mini
Es una de las propuestas más económicas y cuenta con características como la tecnología click and print. Los modelos se pueden crear rápidamente. También puede utilizar otros ya creados (es compatible con la mayoría de los sistemas CAD 3D). 872 euros
Es uno de los modelos más versátiles: te permite imprimir objetos del tamaño de una pelota de baloncesto, combinar plástico ABS y PLA en tus trabajos y utilizar tres colores diferentes. Además, se admiten hasta tres modos de precisión diferentes.
3.871 euros


