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‘Mirando al cielo’, un proyecto de transversalidad en el aula

Índice

Miguel Siquier Capó, matemático y director del departamento de matemáticas de la escuela Trabajadores de San José (Palma de Mallorca) es el coordinador de este proyecto de 4º curso de ESO, que se centra en la transversalidad en el aula y donde los alumnos han trabajado sus conocimientos de matemáticas, tecnología o astronomía. El resultado fue un monolito a la entrada del centro con el que el Estrella Polar.

Transversalidad en el aula

¿Y qué tal salir del aula y hacer matemáticas? ¿Y qué tal asociarlo a otras materias tan diversas como la astronomía, la tecnología, la educación plástica o la electrónica? ¿Y cómo lo grabas? Estas y otras preguntas fueron respondidas en el siguiente proyecto transversal.

La transversalidad integra conocimientos de diferentes disciplinas y valores, lo que posibilita y ayuda a desarrollar al alumno como ser humano integral para que tome conciencia de los problemas que lo rodean. Por ello y debido a un enfoque educativo globalizador y significativo, hemos vinculado algunos de los conocimientos adquiridos en el aula con la vida cotidiana.

Proyecto de diseño

Este trabajo supuso la planificación de una serie de actividades relacionadas con las asignaturas del taller de astronomía, matemáticas, tecnología, educación plástica y electrónica de febrero a junio (curso 2015-2016). Vincular temas tan diversos permitió a los niños comprender una visión más global de los conocimientos adquiridos y aplicados en este proyecto, además de integrar conocimientos, convivir y actuar a través de los valores y actitudes que demostraron en cada tema.

Y si bien la transversalidad aplicada a una materia como las matemáticas parece en gran parte reservada a la sugerencia, se dieron cuenta, si es que aún no lo sabían, de que el conocimiento de una materia se puede globalizar.

Como profesor del taller de matemáticas y astronomía, Miguel Siquier coordinó la iniciativa con la ayuda de los siguientes profesores: Lluís Juan (tecnología), María Estelrich (formación plástica) y Margalida Riutort (electrónica).

Además, algunas de las inteligencias múltiples del proyecto también se hicieron evidentes. Los estudiantes cuyo rendimiento académico fue muy bajo en el aula se involucraron y motivaron aprovechando la inteligencia para la que estaban más dotados.

Tema por tema

Tras su desarrollo, el proyecto fue muy valorado por profesores y alumnos. Los indicadores de éxito del proyecto fueron los siguientes:

-En matemáticas: Ha comprobado que la latitud obtenida es aproximadamente la misma que la verdadera. Para ello, junto con los alumnos del taller de astronomía en el patio del colegio, calcularon el alargamiento máximo utilizando gnomones que describen la sombra del sol en un papel. Luego de cuatro sesiones, aprendieron qué es la declinación y buscaron en un analema el correspondiente al 9 de febrero, fecha en que tuvimos la experiencia. De esta forma confirmaron con gran precisión la latitud del colegio.

-En formación plástica: Usted eligió un diseño atractivo que cumplía con las pautas dadas y que el departamento de tecnología podría lograr con los materiales especificados. En tres sesiones, presentaron diferentes diseños y eligieron el más adecuado entre todos.

– –En tecnologia: Construyeron la escultura con los materiales y sistemas más adecuados según las pautas del taller de astronomía y matemáticas junto con el diseño que habían elegido en la formación plástica. Se necesitaron ocho sesiones para preparar el encofrado y la construcción, y se separaron temporalmente trabajando con hormigón y materiales que tardaron unos días en seguir trabajando.

– –En electrónica: Se aseguraron de que la escultura estuviera bien iluminada y que las luces estuvieran encendidas a la hora programada. Seis sesiones en las que se informó a los alumnos sobre el funcionamiento de un módulo solar y cuyo principio era por qué el monolito debía tener iluminación nocturna.

– –En Taller de astronomía: Comprobaron con una brújula que el norte recibido era correcto. También trabajaron con los estudiantes de matemáticas en la medida en que lo permitieran sus conocimientos sobre la materia.

En cada disciplina, se calificaron mediante una rúbrica con diferentes porcentajes según el nivel establecido. Calificación que muestra a algunos estudiantes un mejor desempeño académico en relación con la línea que tenían en el aula.

Línea de fondo

Se puede ver en la imagen: un monolito con diseño propio y la rosa de los cuatro vientos en la base. La constelación de la Osa Mayor está representada en un lado del monolito, ya que ha sido la más utilizada para identificar tapizados desde la antigüedad. Las dos estrellas Dubhé y Mérak en su cartel lo permiten.

Por otro lado, se puede ver la constelación de Orión porque cuando aparece es visible incluso con la contaminación lumínica de una ciudad como Palma de Mallorca y rodeada de estrellas de todas las edades, desde el azul joven hasta el rojo veterano.

De la misma forma, se puede ver un registro que contiene una frase catalana que, traducida al castellano, cita de una manera elegante con la que Carl Sagan define las distancias estelares: “Cuando miras al cielo, piensas que todo lo que ves es pasado”. .

También subieron el siguiente video a YouTube:

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