Las salas de escape son una de las tendencias más populares en el entorno educativo. De hecho, no son muchos los centros que han implementado actividades que incluyan este tipo de juego de roles donde los estudiantes deben trabajar en equipo para lograr un desafío. Uno de los centros que decidió utilizarlo fue el IES Las Lagunas de Mijas, Málaga. Su maestra, María Adela Camacho, nos cuenta de qué estaba hecha. Libro secreto perdido de los druidas Se llevó a cabo en varios colegios con alumnos entre primero y cuarto de ESO. Nace como premio para el grupo ganador de uno de los retos de la Gamificación de la Convivencia que llevamos a cabo en IES Las Lagunas: ESTIGIA I.
¿En qué consistió la experiencia?
La actividad giraba en torno a un libro de la antigüedad que contenía todos los secretos de los druidas (gente de la clase sacerdotal que vivía en lugares como Gran Bretaña, Irlanda o el norte de España).
Después de que los estudiantes pegaran papeles de colores debajo de las sillas que podrían usarse para crear cuatro rompecabezas de diferentes colores para formar grupos heterogéneos, escucharon una narración de su maestro explicando la historia.
Luego fueron llevados a la biblioteca donde el director del centro (Game Master) explicó la misteriosa desaparición del bibliotecario y se mostró un video introductorio para crear atmósfera y anticipación a través de un ambiente de contador y musical.
Los grupos buscaron pistas que los llevaran a acertijos que era necesario resolver para completar el desafío y pasar al siguiente paso. Una vez que se resolvieron todos los acertijos, un experto de cada grupo se unió a un nuevo grupo para una prueba final. La solución extraída de él fue la clave para abrir la caja del libro perdido.
Las pistas y acertijos fueron similares para todos los grupos, basados en tinta invisible, el uso de códigos (Morse o Braille) y desafíos de matemáticas, lenguaje o lógica.
¿Qué hicimos con esta experiencia?
Nuestra idea era lograr la cohesión grupal y promover la cooperación. Hemos confirmado que una experiencia lúdica inolvidable como esta, que convierte a los alumnos en protagonistas del aprendizaje, requiere un aumento de la motivación con la que profesores y alumnos se encuentran con este contenido.
Además, hemos logrado promover el trabajo cooperativo y las rutinas de pensamiento y el aprendizaje de habilidades sociales, emocionales y, a la vez, cognitivas.


