Con motivo del 40 aniversario del CEIP Ginés García Martínez de Murcia, realizamos una pequeña encuesta a pie de aula, que consistía en una encuesta para saber qué pensaban los alumnos el uso de la tecnología en su vida diaria. Asignamos un código QR con todas las respuestas de los estudiantes a cada pregunta que conduce a un video. También estamos creando una revista de educación en la que reunimos a todos.
Gracias a este proyecto pudimos comprobar la coherencia y sinceridad con la que los pequeños expertos responden a todas las preguntas. Hemos resumido las conclusiones extraídas después de nuestra encuesta:
La reproducción y visualización de YouTube se utiliza principalmente.
La gran mayoría de nuestros estudiantes utilizan teléfonos inteligentes, computadoras portátiles, tabletas y consolas. Uno de los dispositivos que menos utilizan son los ordenadores de sobremesa, aunque aprecian que “no necesitan cargarse”. Son utilizados principalmente por dispositivos móviles para ver videos de YouTube. En cuanto al uso del portátil, mencionan reiteradamente la preparación para el trabajo y la búsqueda de información en Internet.
Aun así, nos encontramos con que nuestros alumnos también utilizan la tecnología para divertirse y pasar algo de su tiempo libre.
¿Dispositivo tecnológico o papel y bolígrafo?
Los dispositivos con mayor presencia en nuestras aulas son las computadoras y la pizarra interactiva, que se utilizan principalmente para ver videos, escuchar canciones y jugar. También se utilizan en algunas áreas para ejecutar servicios web o aplicaciones como ClassDojo. Las computadoras también se utilizan para buscar o agregar información independiente a la información contenida en los libros de texto y para corregir un ejercicio o ejercicio en áreas como matemáticas, lengua y literatura española o música.
Cuando les preguntamos si les gustaría enseñar exclusivamente en dispositivos móviles, sorprendentemente encontramos una opinión dividida. Por un lado, hay defensores que creen que los dispositivos móviles agregarían agilidad a la enseñanza al eliminar la necesidad de lápices, borradores, fundas y llevar libros. En esta parte se argumenta que el dispositivo móvil es más divertido y contiene más información que un libro. “Para que podamos aprender más”.
Por otro lado, están los más críticos que afirman que el campo del deporte no se puede desarrollar a través de dispositivos móviles y que no están dispuestos a perder este tema. También temen que con la integración de teléfonos inteligentes y tabletas, “se puedan enviar tareas aunque estemos en casa”. Estos estudiantes afirman que les gustan más los libros y los cuadernos, que aunque piensan que una computadora puede ser más conveniente, les gusta “escribir con lápiz y bolígrafo”.
¿Pizarra interactiva o pizarra de tiza?
Aunque la mayoría de los estudiantes prefieren la pizarra digital interactiva, también hay defensores de la tiza que argumentan que la pizarra digital interactiva a veces falla y puede calibrarse incorrectamente. También les preguntamos si les gustaría una pizarra interactiva en casa, y las opiniones también están muy divididas: a algunos les gustaría ver y estudiar videos en una pantalla gigante, mientras que otros piensan que el precio es demasiado alto para llevarlo a casa.
¡El maestro es inviolable!
Todo el mundo está de acuerdo en esto: por no hablar de cambiar al profesor por una tableta o un teléfono inteligente. Piensan que su figura es muy importante a la hora de enseñar el equipamiento y determinadas funciones, y que la clase también se saldría completamente de control. Además, van más allá: “Los dispositivos móviles funcionan con electricidad, y si no hay WLAN, ni enrutador ni luz, no hay clase”.
Está claro que en la escuela se aprende a educarse, pero también hay un intenso intercambio de emociones inaccesibles con los dispositivos tecnológicos. Un profesor “da cariño”, “nos cuida y cuando caemos nos ayuda”, “pone orden en la clase” y “tiene la habilidad y habilidad de sorprender a los alumnos todos los días”.
Finalmente
Tenemos una lección importante: necesitamos escuchar a nuestros estudiantes mientras desarrollamos y diseñamos estrategias de enseñanza basadas en sus intereses. Tenemos que hablar con ellos lentamente, pensar juntos y considerar lo que realmente necesitan y lo que es bueno para ellos.


