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¿Cómo se puede introducir la filosofía en la escuela primaria?

Índice

Se introdujo una nueva experiencia en el último año Colegio Saint Mary´s School:: Introducir la filosofía en la escuela primaria. La base de la trama proviene de la figura de Matthew Lipmanquien defendió la idea ya en 1969 de que “si queremos que los adultos piensen por sí mismos, debemos educar a los niños para que piensen por sí mismos”. Agustina Arias González, maestra de primaria, nos cuenta las experiencias:

Filosofía en la escuela primaria

Se trata de una propuesta educativa que tiene como objetivo dotar a nuestros alumnos de 3 a 12 años de recursos que les ayuden a preguntarse qué les rodea y fomentar su actitud crítica y tolerancia a la diversidad de opiniones. Cuando hablamos de “filosofía para niños” su significado se magnifica y renueva por la frescura, inocencia y singularidad de la interpretación de la realidad que todo niño aporta al afrontar un trabajo, un pensamiento o una opinión.

Para la implementación de este proyecto contamos con la inestimable ayuda y seguimiento de Clara Romero, profesora de la Universidad de Sevilla, utilizando como base los materiales creados por Lipman. Después de varias sesiones de capacitación, comenzamos con una lista de temas que nos parecían apropiados e interesantes por edad. Así que en las diferentes clases hubo “filosofar” sobre “egoísmo”, “amistad”, “timidez”, “llegada de un nuevo hermano”, “belleza” … y así pudimos continuar hasta completar los treinta módulos que cada curso está dedicado a la filosofía.

Una vez aclarada la metodología a seguir, tuvimos que pasar al resto de áreas: ocio, participación y donde el docente se convertiría en mero conductor y guía y se sentaría en un nivel secundario. Nuestros alumnos han tomado sus clases de filosofía en el patio, en los pasillos, en el auditorio, en la biblioteca, se sentaron en una alfombra, jugaron con aros y abrazaron a sus compañeros al finalizar una sesión …

También se complementaron con la realización de sus libros de pensamiento con los que empezaron cada día de clases y en los que, no sin su desgana al principio, expresaron sus sentimientos, pensamientos y expectativas para el día que eligieron pararse frente a ellos. El próximo año serán reemplazados por los “Diarios de gratitud”, que usamos para alentar a nuestros estudiantes a apreciar y dar gracias por lo que tienen.

Rutinas de clase

Cada sesión de “filosofar” comenzaba con un ejercicio de relajación. Es una preparación y una forma de presentarles la experiencia especial del día al que asistirán. El olor a incienso les dice que se acerca el momento de pensar, hablar, escuchar …

Luego se presenta el tema a discutir. Para ello, buscamos innumerables recursos: canciones, dibujos, cuentos, refranes … incluso los cortometrajes de Pixar han servido a los profesores como un medio para presentar a nuestros “pequeños filósofos” los temas a tratar. Siempre ha sido una actividad breve que nos ayudó a adentrarnos en el cuerpo de la sesión donde el eje principal fue la reflexión, la expresión, el compartir y promover un ambiente de tolerancia hacia el otro.

Las sesiones finalizaron con una conclusión: una frase, dibujo o gesto para confirmar que eran participantes activos y que les alegraba haberlo hecho en compañía. Por eso, frases como “Eres alguien que es importante para mí porque …”, “Gracias por escucharme”, “Eres especial porque …” fueron dedicadas.

Este curso ha llegado a su fin y es el momento de repasar y sin duda mejorar esta nueva experiencia que también presenté en el pasado Congreso Internacional de Pensamiento (ICOT) por primera vez en España y a principios de julio en Bilbao.

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