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combinación ideal para motivar a los niños y trabajar juntos

Índice

Aparte del estigma de que la programación es difícil y aburrida, abogamos por la robótica divertida en nuestro centro y está diseñada como una herramienta globalizada y transversal en el aula para la educación infantil.

Contexto y medio ambiente

Estamos en un aula de 25 alumnos de 2º año de educación infantil (4 a 5 años) donde se fomentan diferentes metodologías, utilizando lo mejor de cada método para plasmar la experiencia del alumno de la forma más completa posible.

La editorial Edelvives nos proporcionó un robot llamado Next para cada estudiante. Este dispositivo se caracteriza por el hecho de que juega un papel en las historias de motivación de los proyectos de Sirabun y también es visualmente muy llamativo: tiene dos ruedas, los botones son grandes y fáciles de presionar, los ojos se iluminan y hay un sonido, cuando se pulsan las teclas se marcan los comandos. Es ideal para usar con bebés ya que las actividades pueden ser manipulativas y visuales ya que sus funciones son los principales canales de aprendizaje en robótica.

Hubo un gran interés por la presentación del robot en la clase y todos los alumnos quisieron participar. Por ello, se ha propuesto la actividad de los grupos cooperativos para encontrar los primeros beneficios de la experiencia iniciada en el aula: trabajo en equipo, alivio de la motivación, diálogo entre iguales, desarrollo de la expresión verbal …

En el primer ejercicio, los estudiantes utilizaron los tapetes de imágenes proporcionados por Edelvives para obtener todos sus conocimientos sobre el robot a través del juego. El propósito original era que los miembros de los equipos cooperativos aprendieran cómo moverse hacia adelante y hacia atrás. Cuando hicieron eso, pasamos a la siguiente sesión, donde podíamos girar y comenzar a movernos con las teclas de flecha.

Puertas

El propósito de la programación es resolver un desafío. En esta primera etapa, el desafío sería llegar del punto A al punto B. La habilidad que cultivamos en esta situación es resolver problemas y encontrar la manera de enfrentar este pequeño desafío con la ayuda de lo que hemos aprendido.

Al principio era mi trabajo actuar como guía y hacer preguntas: “¿Cómo se pasa del pintor a su paleta de colores?” A continuación, los alumnos contaron de forma autónoma los cuadrados y las curvas, es decir, el orden de las tareas a realizar, utilizando sus habilidades lógicas y espaciales para llegar al final.

Después de verificar que dominaban la robótica, me animaron a combinarlos con otros contenidos como el uso de tiras de Cuisenaire, la introducción de vocales, formas geométricas o conceptos como grande / pequeño y largo / corto. Hice mis propias alfombras con cartón, dibujé las cajas e incorporé los conceptos en ellas.

En cada tapete, los estudiantes seleccionaron una tira y programaron la siguiente para que coincidiera con el número apropiado. Por ejemplo, en el caso de las vocales, se decía una palabra (o se mostraba en un mapa, según el nivel de conciencia fonológica) y se programaba la secuencia para que el robot alcanzara la vocal original. En el de formas geométricas, se mostró una figura de los bloques lógicos y se programó para encontrar la misma figura o color …

Resultados

Primero, analicé si la robótica encajaría bien en la rutina diaria porque sentía que nuestro plan de estudios era muy diferente y temía que no hubiera lugar para su uso real. Sin embargo, este no fue el caso y la experiencia fue un éxito total. Mostró a los niños una mejora en su capacidad para resolver problemas, usar la lógica, desarrollar visiones espaciales …

Además de lo anterior, se observó un desarrollo favorable en el uso del robot en equipos cooperativos, lo que no solo promueve las habilidades verbales, sino también el compañerismo. También fue un elemento motivador en los proyectos y en los contenidos de aprendizaje. El pensamiento lógico, la intuición y la creatividad se desarrollaron sobre la base del juego y la manipulación. Sin duda, es una base importante para la programación futura en la escuela primaria y, después de esta incursión experimental a lo largo del curso, una herramienta muy recomendada para el aula de niños pequeños.

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