¿Cuántas veces nos hemos sentido frustrados al ver a estudiantes aburridos que no están dispuestos a hacer algo? El aburrimiento es una opción que no debemos permitir, al menos si depende de los profesores, porque aprender es divertido.
Juegos para mantenerte motivado
Como dijo el filósofo griego Plutarco: “El conocimiento no es un vaso que se llena, sino un fuego que se enciende”. Según este mandamiento, juegos como el “partido”, con el que “iluminaba” la voluntad de aprender de los alumnos, eran Brotes edu digitales (BKOD) en un entorno gamificado.
Se trata de los alumnos, inmersos en una narrativa contextualizada y logrando un objetivo en un tiempo determinado, y para ello tienen que resolver retos, acertijos o preguntas relacionadas con el contenido curricular deseado, pero con una especialidad: el uso de una computadora. o tableta. A diferencia de la fuga Edu “manipuladora”, las digitales no requieren candados, cajas o linternas, aunque no hay problema para combinar los dos modelos.
Crea un BKOD digital
Una ruptura de edu digital se puede dividir en cuatro fases: preparación, diseño, juego y evaluación.
Frase preparatoria
Una de las principales ventajas de los BKOD es que se pueden adaptar fácilmente a cualquier contenido curricular y que, cuando se ven de forma cooperativa, facilitan la evaluación de prácticamente cualquier competencia.
En esta etapa recomiendo utilizar el lienzo de Jaione Pozuelo y Javier Barba, que servirá de reflexión antes de crear el juego, el contenido, la calificación, las reglas …
Fase de diseño
Para el diseño utilizamos Genially, una herramienta ideal no solo para este tipo de juegos sino también para presentaciones, infografías, timelines …
En este caso el propósito era buscar imágenes en bancos libres o pedir permiso a los autores para utilizarlas. Las fotos debían adaptarse a la narrativa y con el objetivo de involucrar a los participantes en el juego. En ese momento, la motivación era alta y podía servir para ampliar conocimientos, promover valores, pensar en las actividades humanas …
Fase de juego
En esta parte se recomienda trabajar de manera cooperativa con grupos heterogéneos y con roles bien definidos. Una vez entrenados, siempre con alumnos que puedan ayudar y otros que necesiten ayuda, se les entregaron cuatro cartas llamadas “pistas” que tenían un valor en la puntuación final del juego. Estas letras se usaban cuando los estudiantes estaban “atascados” con una pregunta y podían pasarla a otros compañeros de clase o al maestro. En el primer caso pasamos el valor de la tarjeta a los alumnos que nos dan la pista y pueden volver al propio grupo, mientras que en el segundo caso se pierde el valor de la tarjeta -en general se recomendaba el primer caso-.
A veces había que insistir en que era una indirecta para no dar la solución, ya que de esa forma no estamos ayudando a los estudiantes a estudiar. Para hacer esto, los estudiantes tenían una sola computadora sin conexión a Internet y tenían la opción de usar todo el material en el que habían trabajado en el aula o en casa. El tiempo se controlaba en la pantalla de la clase.
Fase de evaluación
De acuerdo con los desafíos logrados y las tarjetas de pistas proporcionadas, cada grupo tenía una calificación que estaba directamente relacionada con las habilidades en las que estaban trabajando. Esta parte no existía: cada integrante debía llenar el boletín de evaluación en el que realizaba una autoevaluación y una coevaluación de sus colegas e insistía en la idea de que debía servir como herramienta para mejorar el aprendizaje.
Conclusiones.
Hasta ahora he utilizado BKOD como una herramienta de transferencia de aprendizaje y recapitulación. Creo que ayudarán a los maestros que quieran hacer que el tiempo que pasan con sus estudiantes no solo sea productivo sino también divertido.


