En el debate sobre la necesidad de revertir el modelo educativo, existe consenso sobre la justificación y urgencia del cambio, pero desacuerdo sobre cómo se puede lograr. ¿Cómo se puede promover la evolución final?
De El Estudios de posgrado en desarrollo del talento a través de inteligencias múltiples del Instituto de Educación Continuada de la Universitat de Barcelona pretende cambiar la cuestión para concretar el debate. En lugar de examinar cómo se puede promover la (r) evolución, la primera pregunta es: quién debe promoverla, ya que, como en cualquier proceso de disrupción importante, la persona está en el centro y en el centro de la innovación. En este caso el profesor es sin duda el motor de una nueva formación.
Motor de una nueva formación
Aunque se requieren varias capacidades de este especialista, el posgrado IL3-UB -cuya gestión está a cargo de Mireia Aldomà y en el que participan reconocidos expertos como Elena Rodríguez, María García Gómez-Recuero o Carlos Magro- identifica 10 competencias clave que no son esenciales para la especificación de este nuevo modelo
Multigestor. Un sistema educativo cuyo mayor activo es el talento requiere que los docentes se formen desde la diversidad, lo que implica lidiar con variables casi infinitas. Respetar la relación que cada estudiante tiene con el conocimiento y la realidad cambiante requiere esfuerzos administrativos clave adicionales para personalizar el ritmo de aprendizaje.
Cerca. Sólo si el profesor es realmente accesible y fomenta el contacto directo con el alumno, podrá descubrir el talento especial que debe fomentarse en cada individuo.
Moderador. El profesional de la educación ya no está llamado a impartir conocimientos, sino a desarrollarlos. Su tarea hoy es crear un entorno propicio que motive a sus estudiantes a descubrir las herramientas para el aprendizaje y ponerlas a su disposición.
Líder social. Las redes forman la base de la formación basada en el talento. Confían en la capacidad de los demás para contribuir al aprendizaje y en este sentido el docente se convierte en el punto fundamental de unificación comunitaria: entre sus alumnos, con compañeros, familias, etc.
Líder innovador. Tiene que ofrecer un perfil inquieto sin miedo al cambio, ser capaz de afrontar la incertidumbre y ser muy inspirador y motivador.
Líder creativo. Un nuevo modelo de educación requiere no hacer lo habitual, proponer nuevas dinámicas pedagógicas y maximizar los recursos disponibles.
Amigable con TIC. Por supuesto, viven las nuevas tecnologías. No los incorpore al aula como una herramienta educativa específica, sino como una realidad, plenamente consciente de sus múltiples beneficios y los posibles riesgos que pueden traer.
En constante formación. Reciclar conocimientos y habilidades para estar en contacto real con los avances de la sociedad. El moderador asume el papel de investigador activo de su entorno para aplicarlo en el aula.
Exigente y excelente El secreto a voces de un modelo de éxito: trabajo riguroso y afán de mejora continua.
Emocionado e ilusorio. Solo la firme creencia de que es posible promover un sistema mejor hará que el cambio se extienda.


